domingo, 1 de febrero de 2015

Capitulo 1, borrador: Un mundo en conflicto



La alarma de las 8:00 AM sonó tan fuerte que despertó a los vecinos. No podía evitarse, Nicholas tomaba tantas pastillas para el sueño que ya no podía despertarse con el volumen normal, las pesadillas eran demasiado recurrentes. Tomo su celular para activar la cafetera, la ducha y la radio.
-“¡Excelente mañana la de este Lunes! El peor día de la semana si señores. Pero no todo es color gris amigos, porque los estaremos acompañando durante las próximas cuatro horas, tenemos dos artistas invitados hoy y mucho, mucho que contar, sigan con nosotros y disfruten de The Blind Boys of Alabama, I shall not walk alone…”- El piano empezó a sonar mientras la ducha despejaba sus pensamientos, por unos minutos era solo música. Que refugio tan grande había encontrado en ella a lo largo de los años.

“Friend of mine,
What can't you spare
I know some times
It gets cold in there”

Cuan viejo se sentía a veces, a la mitad de sus treinta y dos años, había visto partir a muchos amigos, el amor de su vida por todos los cielos… Todo valdría la pena en muy poco tiempo, tantos sacrificios rendirían frutos al fin, en una semana. Ésta vez, ¡esta vez lo lograría! El agua de la ducha cubría sus lágrimas.

“Beauty that
We left behind
How shall we
Tomorrow find”

Sonaron tres pitidos fuertes, provenientes de la cocina. Era la señal de que el café estaba listo, y de que su ducha llegaba a su fin. Se había asegurado de cargar la cafetera la noche anterior, casi desayunar plástico derretido lo vuelve a uno un poco mas precavido. Una vez en la cocina preparo todo lo que necesitaba. Apagó la radio. Aun así no pudo evitar tragarse las tostadas en un minuto y llevarse su taza de café al ascensor, el jugo podía esperar. ¿Cómo no apresurarse? Habían pasado tres años desde el desastre en los laboratorios de observación del Desierto Nórdico. Desde entonces las cosas habían dado muchos giros en todas las direcciones. Lo primero fue el tiempo para lamentar a los muertos, tras esto el protocolo y la seguridad se vieron reforzados en gran medida. A pesar de las trabas impuestas por el gobierno Nórdico, pudo poner en marcha el programa espacial Vanguardia 2, el mismo les permitiría preparar la primera misión tripulada hacia La Grieta, otro logro histórico para la humanidad. Solo que no seria ningún logro conocido. La naturaleza del mismo lo convertía en una misión clasificada. Quienes tripulasen la primera nave serian voluntarios, nadie quería tomar el riesgo. Hasta ahora solo un hombre se había ofrecido desde el comienzo, naturalmente, ese hombre era él.
Teniendo en cuenta lo que había invertido el corrupto gobierno de Northrend en el programa Vanguardia 1, no fue tan difícil poner en la mesa el segundo proyecto. Habían elegido el bando correcto durante la quinta guerra, ahora eran una potencia mundial (tanto militarmente como científicamente), pero por lo que podía verse a simple vista, no les gustaba ser el segundo al mando. Al ser la principal fuente de ingresos de la O.M.I.G y el país anfitrión de la sede central de la misma durante más de doscientos años, podían volcar algunos intereses egoístas en el cronograma de la organización, presionando de alguna manera desconocida al presidente de esta. Al ser el jefe científico, Nicholas tenia acceso a casi toda la información disponible, entre ella, sobre qué consistía este primer proyecto. Utilizarían parte de los laboratorios de desarrollo de la organización para generar no solo satélites cargados de potentes misiles de desintegración, sino que también planeaban enviar parte de estos junto a naves tripuladas hacia la orbita del planeta habitable más cercano: Banshee. A poco menos de un año luz de distancia. Dos pájaros de un tiro, un plan enteramente codicioso sin lugar a dudas. Si ellos podían jugar la carta de la extorsión, Nicholas también. Logro convencer al presidente de la organización de que debían, al menos, continuar con el objetivo original que los había llevado a ser quienes eran, debían continuar investigando La Grieta. Un “favor” para un viejo amigo, así se manejaban las cosas en Northrend. Puede que la amenaza de publicar gran parte de la información ilegal haya sido uno de los principales factores de la negociación. Así entonces, habiendo ganado dos grandes enemigos, no tenía la más minima intención de quedarse en este planeta por mucho tiempo. Dos años más tarde de puro esfuerzo y constante paranoia, los laboratorios, departamentos para vivienda y campo de despegue habían sido construidos e instalados con éxito en un pueblo abandonado a 50 kilómetros de cualquier otro lugar habitado. En una semana seria el lanzamiento, y todo marchaba sospechosamente bien.

El ascensor se detuvo en el subsuelo y el panel de botones giro completamente. Apoyó su mano en el mismo para que escanee sus huellas, acto seguido el panel se movió hacia atrás, mientras tanto del espacio de arriba bajaba lentamente un escáner de retina. Ninguna medida de seguridad era suficiente. Apoyo su ojo en este y luego la puerta del ascensor se abrió, mostrando un laboratorio iluminado por luces Led hasta donde alcanzaba la vista, repleto de cubículos y mesas. Hogar dulce hogar. No había un alma en el lugar, a Nicholas le encantaba llegar primero y marcharse último de los laboratorios. Ninguna excusa lo mantendría lejos el trabajo.
Sin embargo, al mirar con más atención, pudo ver a alguien sentado en el último cubículo de la derecha. Preguntándose si estaba equivocado o si su vista lo engañaba, avanzó hacia la figura de espaldas con cautela, tanteando su confiable arma. Parecía ser una mujer con sus auriculares puestos, pelo corto y leyendo o… ¿Escribiendo tal vez? Apoyó su mano sobre el hombro de ella  para llamarle la atención, antes de que pueda pronunciar palabra alguna, esta giro un poco hacia la derecha, tomando la muñeca y el antebrazo de Nicholas con firmeza y con la fuerza de mil hombres los lanzo hacia delante. Al caer sobre la mesa del cubículo rompió el panel delantero con sus piernas, y con su espalda, el monitor. Todo le daba vueltas, hasta que oyó un grito de sorpresa;
-“¡DIOS MIO! ¿Cómo puede asustarme de esa manera? Yo… ¡Yo pensé que no habría nadie aquí hasta dentro de una hora!” - Ayudó a Nicholas a reincorporarse. Quien, todavía rezagado, no podía creerlo.
-“Me gusta llegar temprano y yo… ¡Un momento! Pero… ¿Pero quien es usted y que hace en este lugar?” – Al verla con más detalle, notó que era una mujer alta de no más de 30 años y piel cobriza, sus rasgos eran normales, pero sus ojos de color miel eran la coincidencia perfecta junto con su cabello castaño claro, por encima de los hombros. Más allá de eso, lo más destacable y único era la presencia que demostraba, la seguridad con la que ejecutaba cada acción. Se enderezó rápidamente, juntando sus piernas y llevando su mano en forma de saludo militar hacia su frente.
- “Señor, Julia Masters a su servicio, astronauta, ingeniera y piloto. Segunda voluntaria del programa y encargada del entrenamiento especial bajo gravedad cero, es un honor.” – La placa en su uniforme de laboratorio nuevo ciertamente decía Julia Master. La impresión fue absoluta.
- “¡¿Julia Masters, la primera persona en Banshee?! Pensé que alguien tan importante como usted seria asignada al proyecto Vanguardia 1. El honor es todo mío.” – Estrechó su mano firmemente.
- “De hecho señor, fue un equipo entero, pero yo pise el planeta primero claro. Y no, no es así, me rogaron que me uniera, pero no podía aceptar ser parte de algo como eso nunca en mi vida, me convertí en astronauta para explorar el espacio, no destruirlo ni colonizarlo. Así que decidí ser parte de esta importante misión. Descubrir la verdad tras uno de los misterios mas importantes del espacio ciertamente esta en mi agenda.”– Sonrío levemente, la emoción en sus ojos podía notarse a kilómetros de distancia.
- “Bienvenida al equipo entonces, en poco tiempo notara que trabajamos con los miembros mas capacitados que el mundo podría desear. Ahora, discúlpeme por favor, me sentare un momento. Si no entrenase en el gimnasio de las instalaciones cada día por medio, creo que me habría quebrado la espalda.” – Se sentó lentamente, con un dolor visible en su rostro. Julia se sentó a su lado.
- “Bueno señor, espero que eso sea cierto, porque tiene un duro entrenamiento por delante” – Dijo, con una sonrisa casi malvada.
- “No quiero ni saberlo, y deje de decirme señor, no se encuentra en el ejercito ni en Northrend. Nosotros no nos guiamos por formalidades, la organización es su propio país y su propia autoridad cuando trabaja dentro de sus puertas. Aunque claro, eso es solo cuando yo estoy al mando, y lo estoy, quiero creer.” – Miro hacia atrás sospechosamente, la paranoia nunca lo abandonaba por completo. Algunas noches, juraba que alguien lo seguía a todas partes.
- “¿Que quiere decir con eso?” – Julia parecía realmente intrigada, incluso, preocupada.
- “Mire, no es conveniente hablar de esto aquí dentro. Solo sepa que no esta segura.”- Se incorporo y tomo su taza del suelo, el café se había derramado por todas partes. Al menos el lugar olía bien ahora.
- “Créame, se cuidarme sola, lo lamento de antemano por quien trate de meterse conmigo. Nadie conoce lo que es estar frente al verdadero peligro hasta que se enfrenta a una Banshee” – El solo decir la palabra cambio la expresión de su rostro. Claro, Banshees, la especie de árbol sediento de sangre que se encuentra en casi todo el planeta, dándole su nombre. Al conocer sus características uno comprende como lograron dominar la superficie con su presencia; No son inteligentes ni mucho menos, pero sus raíces son trampas mortales, sus hojas venenosas, y si uno se acerca demasiado al tronco, este comienza a vibrar fuertemente generando un sonido parecido al grito de una mujer. Como si fuese una Banshee del mismísimo folklore, lo que aterrorizaría a cualquiera. Uno o dos hachazos al tronco hueco lleno de fluidos digestivos y esta fuera, si es que logras acercarte. El problema es cuando el maldito esta escondido entre los demás árboles…
-“Nos dijeron que era poco probable que nos encontráramos uno donde aterrizamos, pero todo el puto planeta es bosque y selva, nadie tenia su hacha a mano mas que yo, perdí a un gran hombre por la incompetencia de la base. El colmo es que nos lo habían pedido, que explorásemos un poco mas, nadie quería salir ahí afuera, créame.”- Parecía realmente enojada, así que Nicholas solo asintió.
- “Discúlpeme, fue un momento difícil, olvide eso, es clasificado.”- Nicholas asintió de nuevo.
- “De acuerdo. Argh, creo que mi espalda necesitara mas descanso que nunca. ¿Cuándo dijo que comenzaba el entrenamiento? “– La observo preocupado. Hasta que hablo.
-  “Ahora que lo menciona, ¡Justo ahora!” – Se paró enérgicamente, tenia su ropa de entrenamiento debajo de la bata. Por supuesto, se encontraba preparada desde un principio. Nicholas no puedo evitar su reacción.
- “Mierda.”

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